PALABRAS DE LUIS ORIONE
1.- CARIDAD: REINO DE DIOS
La Caridad. La mayor y la reina de todas las virtudes, que corona a todas las demás. Querría tener la lengua de todos los ángeles, el corazón de todos los santos y de la misma Santísima Virgen para balbucear, queridos míos, algunas palabras sobre la caridad, sobre el amor santísimo e infinito de Dios con nosotros, de nuestro Señor Jesucristo, Dios y redentor nuestro por nosotros: sobre las pruebas de amor, los sacrificios de Jesús por nosotros, de Jesús, que se nos ha dado por entero "in qua nocte tradebatur" y que está con nosotros. Y nos ha mandado amarlo tanto que parece que necesita de nosotros, de nuestro amor.
Quiso que el Apóstol de la pureza y de la caridad, el predilecto, nos diese la más verdadera, la más grande, la más consoladora definición de Dios: "Deus charitas est".
Oh Caridad, reino de Dios y Dios mismo, dulcísima, santísima, infinita Caridad, vida nuestra, aliento de nuestra vida y de nuestros corazones, quédate siempre con nosotros. Tú eres el precepto propio de Nuestro Señor, la divisa de los discípulos del Señor; sin tí sentimos que somos nada, y contigo, aunque carezcamos de todo lo demás, seremos todo; quédate con nosotros.
Ven, porque eres grandísima y sin límites; ven, grande, grande sobre nosotros, que somos pequeños, muy pequeños, y necesitamos todos de tu espíritu y vivir de ti.
Ven, y transfórmanos de pobres pecadores en verdaderos y grandes amantes de Dios y de los hombres: ensancha nuestros corazones, santa caridad de Jesucristo, tanto que no pongamos límites al amor de Dios y del prójimo, nunca, jamás. Sé Tú, Señor, nuestro único Bien estable y que nada de cuanto hay en la tierra nos aparte un sólo milímetro de la Iglesia y de las almas, especialmente de los pequeños y de los pobres.
Y en la vida de Caridad y en el ejercicio de la caridad fraterna, llegue a ser la Pequeña Congregación un sólo corazón y una sola alma y glorifique sólo al Señor.
Carta del 12.08.1936
L II, 418 ss











