
























CAPILLA DE ADORACIÓN
“EL MAESTRO ESTÁ AQUÍ Y TE LLAMA”
En Octubre de 2008 en el equipo sacerdotal de la Parroquia Inmaculado Corazón de María decidimos que nuestra iglesia fuera un templo de puertas abiertas. Queríamos que la gente tuviese la posibilidad de venir a rezar, hacer acompañamiento espiritual, confesarse, o simplemente charlar con el sacerdote que estuviera allí para recibir a los que se acercasen. Acordamos que de martes a sábados abriríamos la iglesia toda la mañana. Cada uno de los sacerdotes estaría una o dos mañanas de guardia. Y ya que íbamos a estar todos los días, ¿por qué no hacer exposición del Santísimo? ¿A diario? ¿Y por qué no?
Desde el 9 de Noviembre de 2008 tenemos al Señor expuesto. Empezamos después de la Misa de la mañana, a partir de las 9:00 hasta las 13:15 h que es cuando hacemos la reserva. Hemos visto una buena respuesta por parte de los fieles, pues han acogido de forma positiva esta iniciativa. Esto nos ha animado a reformar la Capilla y sustituir las sillas plegables por bancos, pintar, etc...
Ya ha pasado más de un año y, haciendo balance, nos damos cuenta que ha habido momentos difíciles, en los que ha costado trabajo mantenernos firmes en este compromiso. Pero realmente vemos que el esfuerzo ha merecido la pena, desde que somos una parroquia adoradora se están viviendo muchos cambios. Está brotando un torrente de espiritualidad que mana desde la capilla de la Adoración y que, poco a poco, va llenando todos los rincones de nuestra parroquia de vida.
“El Maestro está aquí y te llama” (Jn. 11,28) ¿A qué esperas para pasar un rato con Él? ¡Ven a adorarle!
Si no puedes venir a la Capilla, también puedes hacer un alto en tu trabajo y hacer un momento de oración. Nosotros te ayudamos con la oración de la Visita a Jesús Sacramentado orionista y con una fotografía de nuestro Santísimo en nuestra Capilla:

VISITA A JESÚS SACRAMENTADO ORIONISTA
Oh Jesús, Salvador y Dios mío, creo que estás aquí presente en el Santísimo Sacramento y te adoro con toda mi fe.
Aumenta en mí el don de tu presencia y purifícame con el fuego de tu santo Espíritu para que te desee y te ame sobre todas las cosas.
Acoge la ofrenda de mi vida con sus alegrías y sus dolores y únela a ti, víctima de expiación por mis pecados.
Ábreme a la escucha de tu palabra; ayúdame a guardarla y practicarla como hizo tu Madre, la Virgen María.
Enciende en mí el ardor apostólico que animó a San Luis Orione, para que también yo colabore a la llegada de tu Reino, especialmente entre los pobres.
Se tú mi compañero de camino, para que, llevando mi cruz junto contigo, llegue a ser un día tu compañero de resurrección y de gloria en la casa del Padre.
Jesús, hijo de David,
- ten piedad de mí.
Jesús, hijo de Dios,
- ten piedad de mí.
Jesús, Dios mío,
- ten piedad de mí.
Jesús, que se cumpla tu oración:
“Como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti, que sean ellos también una misma cosa, para que el mundo crea que Tú me has enviado y les has amado como me has amado a mí”. (Jn. 17, 21-23).
Que se cumpla el deseo del Padre
- de restaurar en ti todas las cosas.
Conduce a todos los hombres a un solo rebaño contigo, único Pastor.
- En la Iglesia, con el Papa, tu Vicario en la tierra.
Derrama sobre nosotros la riqueza de tu gracia,
- para compartirla con los hombres que nos confiaste.
Oremos:
Señor Jesucristo, que en el Sacramento de la Eucaristía nos haces partícipes de tu misterio pascual; santifica nuestra familia religiosa y consolídala con el vínculo de la caridad fraterna.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMÉN
Muchos son los testimonios que nos han hecho llegar acerca de la experiencia de orar ante el Santísimo. Si tú también quieres hacernos llegar el tuyo, escríbenos aquí o a cualquiera de los sacerdotes de nuestra Parroquia. Si quieres leerlos, haz click aquí.

